¿Cómo retener y motivar a tu equipo?

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16 jun 2017 - 12:00 h
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<p>¿Cómo retener y motivar a tu equipo?</p>

Las oficinas de farmacia tienen como reto común lograr captar y fidelizar clientes. El mercado es muy competitivo y es fácil encontrar una farmacia abierta en cada esquina. La consecuencia de ello es que son muchos los titulares de farmacia que a fin de mes no obtienen la facturación deseada.

Para lograr la fidelidad de los clientes de la farmacia es clave el trato directo con el farmacéutico y con el equipo que le atiende en el establecimiento. Es el principal punto de contacto dentro del llamado “viaje de la experiencia del cliente de la farmacia”, y de la calidad de dicho trato depende que su experiencia en la compra sea buena o no. Lo que un consumidor espera cuando acude a una farmacia, es que el farmacéutico tenga un profundo conocimiento sobre su problema y que le dé una solución al mejor precio posible. La misión del empleado está en lograr que las inquietudes del cliente queden satisfechas, pero para lograrlo se requieren capacidades.

Una de ellas es la inteligencia emocional y las habilidades que la conforman. El personal de la farmacia debe sentir que el esfuerzo que realiza es reconocido, recompensado y agradecido para sentirse motivado, valorado y comprometido con su organización. Las emociones nos movilizan y son parte de nuestra inteligencia, nos caracterizan y nos hacen actuar de distintas formas: positiva, cuando son positivas; negativas, cuando no estamos contentos ni motivados.

Es importante identificar quién responde de manera idónea a sus emociones durante su horario laboral. De esta forma, detectamos al personal con el talento necesario para fidelizar clientes. El proceso comienza desde la contratación del empleado, evaluando sus comportamientos, verificando sus habilidades y su motivación. Es el paso más difícil para la identificación del talento. Después, en el día a día, el empleado demostrará si es capaz de adaptarse a la estrategia de su oficina de farmacia y lograr los objetivos.

Cuando la farmacia logra captar y desarrollar el talento, debe centrarse en su retención. Para lograrlo, es necesario desarrollar una estrategia que incluya acciones proactivas que consigan el compromiso del empleado, por lo que hay que trabajar en su motivación. El talento puede y debe desarrollarse. No basta con contratar un buen equipo y pagarle, es necesario ofrecerle la posibilidad de tener un desarrollo profesional. Esto implica varias acciones, entre ellas, ofrecerle nuevas responsabilidades: las personas con talento aspiran a crecer profesionalmente. Cuando no es así, es uno de los principales motivos de abandono de trabajo. Formarle: para que adquiera competencias y conocimientos. Reconocerle y agradecerle sus logros: las buenas palabras generan autoestima y satisfacción. Gestión por competencias: implica establecer una dirección que prime el factor humano, de manera que los integrantes de la farmacia se enfoquen en aportar sus mejores cualidades y éstas se vean recompensadas en función de los objetivos cumplidos. Informarle sobre el plan estratégico e identificarse con la misión, visión y valores: es clave una política de Comunicación Interna fluida. Los empleados deben saber qué se espera de ellos y sentirse partícipes de la empresa. En caso de salida, escucharle. Un empleado que nos deja puede aportarnos información muy valiosa para el futuro. Acompañar la motivación emocional con una mejora salarial supone que el trabajador se vea más comprometido con la empresa, que reporte más beneficios y la farmacia sea más rentable.

Si a las grandes empresas el sistema de retribución variable les funciona, también debe funcionar en la microempresa. Bastantes farmacias tienen algún sistema de incentivos variables y les es rentable. Los resultados son inmediatos, sobre todo cuando estos pluses son a corto plazo, ya que si esperamos a fin de año el trabajador lo verá muy lejano. Hay que fijar unos objetivos alcanzables al menos en sus tramos iniciales.

Implantar un sistema de retribución variable supone que el contrato vincula a las dos partes, trabajador y empresario, y que según las normas del Código Civil: “la validez y el cumplimiento de los contratos no pueden dejarse al arbitrio de uno de los contratantes” (art. 1256 cc), es decir, que el trabajador debe conocerlo y saber que recibirá la contrapartida pactada.

En conclusión, retener talento en las oficinas de farmacia puede ser complicado, pero no imposible. Trazar una estrategia es vital y ésta debe tener una vocación integradora, desde el proceso de contratación hasta la salida del empleado. En la fase de selección, es clave centrarse en si el candidato tiene la inteligencia emocional que necesitamos.

Una vez identificado el talento, hay que cuidarlo y hacerlo crecer. Se pueden tomar varias acciones que fomenten el desarrollo y la motivación: ofrecerle formación, darle responsabilidades, reconocer su trabajo... La Comunicación Interna ayuda a mantener contento e integrado al empleado.

Por otro lado, a través de una gestión por competencias, la farmacia optimiza sus recursos dándole al empleado una motivación extra para desempeñar su labor en lo que mejor sabe hacer, y ser recompensado por el logro de objetivos, que deberían centrarse en que el empleado ayude a lograr una experiencia del cliente positiva.

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