España y Portugal inician la primera compra centralizada conjunta con un biosimilar

Los ministros de ambos países anuncian una prueba piloto que concluirá en el último trimestre del año
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Madrid
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14 jul 2017 - 12:50 h
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Los países de la Península Ibérica comienzan a estrechar lazos en materia de política farmacéutica. La pasada semana se reunieron en Madrid la ministra de Sanidad, Dolors Montserrat, con su homólogo portugués, Adalberto Campos, con el objetivo de trazar líneas estratégicas que favorezcan el acceso a los medicamentos, sobre todo a los innovadores. Los representantes de los dos países firmaron un acuerdo no normativo para reforzar la colaboración de ambos países en el ámbito de la sanidad. Entre las líneas estratégicas que trazaron destaca la primera compra centralizada conjunta entre ambos países. Se trata de una prueba piloto en el que los dos países comprobarán si acarrea beneficios para ser repetida en el futuro.

El medicamento protagonista de esta compra centralizada será un biosimilar, si bien ambos ministros aseguraron que no tienen aún decidido qué molécula será. El programa piloto comenzará en los próximos días y tiene previsto su finalización en el último trimestre del año. “Se trata de abrir espacios de coordinación tanto en compra como en financiación de medicamentos para abrir espacios a medicamentos innovadores”, explicó Montserrat.

Ambos países tampoco se han marcado ningún objetivo de ahorro, aunque el objetivo principal de una compra centralizada sea ese. Montserrat, a pregunta de EG, aseguró que si se llega a buen puerto con el programa piloto y se avanza en esta “declaración de intenciones” un paralelismo para establecer el ahorro sería la central de compras emprendidas con las vacunas. “Con esta medida conseguimos ahorrar 170 millones y podría ser un buen punto de partida”, dijo la ministra, si bien aseguró que el objetivo no es el potencial ahorro ya que se reinvertirá en terapias innovadoras.

El papel del medicamento biosimilar

De la reunión mantenida por los dirigentes sanitarios de España y Portugal se extrae la importancia que los medicamentos biosimilares van a tener para generar nichos de ahorros —además de la democratización de los tratamientos— que puedan revertir en el sistema sanitario. Dada las tensiones económicas del Sistema Nacional de Salud, sobre todo de cara a las innovaciones terapéuticas que están pidiendo entrada, las administraciones se están concentrado en buscar espacios de eficiencia económica para poder dar una respuesta acorde. Es este aspecto, si la compra centralizada con este primer biosimilar da los frutos esperados, el que puede salir reforzado del acuerdo hispanoluso.

España, por otro lado, tiene que buscar cuál va a ser el protagonismo que el medicamento biosimilar va a tener en el Sistema Nacional de Salud. Hoy por hoy, en España se deja en manos del prescriptor la decisión de elegir la terapia adecuada para su paciente. Pero en los países vecinos tienen otras normas. Sin ir más lejos, Portugal tiene establecida una cuota mínima de penetración para estos fármacos, que se sitúa en el 20 por ciento. Por otro lado, Italia ha decidido que cualquier paciente que no haya sido previamente tratado comenzará su tratamiento con un biosimilar. Si esta compra centralizada iniciada por España y Portugal tiene éxito, habrá que ver qué modelo instaurará el Ministerio de Sanidad y qué soporte legal le dará —¿Real Decreto de Precios y Financiación?—.

Por otro lado, Dolors Montserrat también tiene sobre la mesa la propuesta de Biosim, patronal de estos medicamentos. Para la asociación lo ideal serían unas compras centralizadas en la que participaran todas las presentaciones de una misma (similar) molécula y se adquirieran todas menos una, la de precio menos competitivo. Todas estas son las posibilidades que tendrá España para decidir qué papel le da a estos medicamentos.

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