La falta de comunicación en la UE empeora la respuesta a los riesgos en la salud pública

Herramientas
Madrid
|
16 jun 2017 - 13:25 h
|

La emergencia de los movimientos antivacunas es un ejemplo de las carencias de la comunicación sobre los riesgos en la salud pública. También la falta de inversión o de una estrategia de información adecuada, que han sido algunos de los frenos identificados para una respuesta eficaz ante las amenazas de infecciones transfronterizas. Así se extrae de las conclusiones de la conferencia sobre Salud Pública celebrada en el Instituto de Salud Carlos III y auspiciada por la Comisión Europea.

Durante la sesión paralela, se analizaron los retos de la información en situaciones de crisis. Aura Timen, coordinadora del Centro Nacional para el Control de Enfermedades Comunicables de Holanda explicó que midieron el nivel de ansiedad de la población durante la pandemia de la gripe en 2009. En ese contexto, había una fuerte la presión del lobby anti-vacunación y la campaña del virus del papiloma humano tuvo una cobertura del 50 por ciento frente al 70 esperado. El clima era de escepticismo sobre la necesidad de vacunación y de ansiedad por la falta de seguridad o de eficacia de nuevas vacunas no probadas a fondo. Por ello, añadió “tenemos que medir muy bien cómo comunicamos las cosas”. Esa situación requería de una respuesta informativa adecuada y, según Timen, la cobertura en el país fue muy equilibrada, “mantuvimos una buena relación con los medios y soportamos la presión”.

<p>La falta de comunicación en la UE empeora la respuesta a los riesgos en la salud pública</p>
La sesión paralela recabó los testimonios de expertos en epidemiología y en comunicación de crisis sanitarias de sectores como la aviación o la navegación marítima.

Una de las consecuencias de una información inadecuada es tanto la sobrerreacción como la falta de ésta. Así lo señaló, Christos Hadjichristodoulou, coordinador de la Acción Conjunta de la UE en navegación marítima (Shipsan). Ante esto, planteó que ante las crisis sanitarias, se necesita una comunicación de riesgos basada en la evidencia, dada en el momento adecuado, en el contexto adecuado y sin rebajar el riesgo existente, ya que “todo esto evita reacciones inapropiadas los riesgos para la salud pública”, explicó.

Otros frenos

También se planteó la necesidad de un nuevo modelo de financiación de la Salud pública en Europa, en definitiva dirigirse hacia una mayor convergencia que es el leit motiv de la Unión. Los laboratorios sin fondos para investigar están abocados a desaparecer.

Concha Martín, liaison officer del ISCIII apostó por la formación en epidemiología para dar respuesta a las actuales amenazas sanitarias mundiales, como brotes de impacto global, terrorismo y salud migratoria. Así, consideró que “un Programa Regional de Capacitación en Epidemiología de Campo fortalece las capacidades institucionales de Salud Pública y aumenta la masa crítica necesaria para estar mejor preparado “.

Twitter
Suplementos y Especiales