La innovación española se lanza a la caza del inversor en BioSpain 2016

La eclosión de la edición genética, nuevos usos de la heparina y oncología capitalizaron las novedades
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Bilbao
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30 sep 2016 - 12:06 h
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La octava edición de BioSpain, organizada por la Asociación Española de Bioempresas (Asebio) y la Agencia Vasca de Desarrollo Empresarial (Spri) en el BEC de Bilbao, ha sido un año más el mejor ‘road show’ expositor de la innovación biotecnológica y biofarmacéutica española, con el objetivo primordial de captar financiación para el desarrollo de la innovación y la investigación patria.

Para ello la organización de la feria biotecnológica por excelencia en nuestro país ha puesto a disposición de la compañías presentes un completo foro de inversores, compuesto por 45 de los fondos de inversión y de capital riesgo más importantes del planeta. De hecho, las cifras hablan por sí solas. Entre los 10 principales fondos presentes se acumulaba un capital disponible de 5.300 millones de euros, y además, el fondo de inversión Edmond de Rothschild Investement Partners ha ejercido como el bussines angel más deseado de los presentes en Bilbao al disponer de una cartera de 150.000 millones de euros para invertir en proyectos biotecnológicos. El director general de Asebio, Ion Arocena, explicaba que “no querían incluir este último fondo junto al resto para no desvirtuar el volumen de dinero” que puede moverse en BioSpain 2016.

Esta es la quinta mayor feria biotecnológica del mundo, en la que el sector biofarmacéutico representa casi el 80 por ciento del total, y lo es gracias a los 28 países representados, las más de 700 entidades, los 220 expositores y los 1.500 asistentes reunidos en el BEC de Bilbao. Esta edición ha tenido un marcado acento estadounidense, país invitado en esta ocasión. En este sentido, Estados Unidos (EE.UU.) es el mayor mercado biofarmacéutico del mundo, y en palabras de Keith Silver, agregado comercial de la Embajada de EE.UU. en Madrid, “estamos abiertos a invertir y recibir inversión para desarrollar esta industria esencial para el futuro”.

¿Nobel español?

En el plano estrictamente biofarmacéutico e innovador BioSpain 2016 ha tenido en la edición genética — Sistema Crispr descubierto y desarrollado por investigadores españoles — al mejor exponente del potencial investigador. Esta tecnología se encuentra a las puertas de convertirse en una de las revoluciones en la medicina global. Consiste en modificar la secuencia genómica del ADN y sus múltiples aplicaciones han sido sin duda unos de los hitos en BioSpain 2016. Francisco Mojica, microbiólogo del Departamento de Fisiología, Genética y Microbiología de la Universidad de Alicante, es responsable de este hallazgo que ha revolucionado la ciencia y colocado a España como referente en ingeniería genética. Además su nombre se encuentra en alguna de las quinielas para recibir el Premio Nobel. “Sentiría que realmente he recibido el Premio Nobel si este hallazgo sirviera para que se potenciara la inversión en investigación en España y como impulso para las futuras generaciones de científicos”, aseguró. Mojica explicó cómo dio con este sistema de modificación genética. “Vi que las repeticiones del genoma incluían fragmentos de virus en la célula y esto me llevó a concluir que se trataba de un método de protección de la propia célula. Esta introduce el virus en su sistema para memorizarlo y vencerle después”.

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Por otro lado, el Instituto de Bioingeniería de Cataluña (Ibec), el Instituto de Salud de Barcelona (ISGlobal) y la compañía Bioibérica han puesto sobre la mesa el hallazgo de nuevos compuestos derivados de heparina, que han demostrado eficacia a la hora de abordar la malaria. De hecho, han firmado un acuerdo de colaboración que se basa en la investigación de Xavier Fernández Busquets, director de la Unidad de nanomalaria del Ibec y ISGlobal. Sus investigaciones han demostrado que la heparina, desprovista de su actividad anticoagulante, ejerce como agente vectorizador de antimaláricos. “Nuestro primer paso fue demostrar que la heparina puede bloquear la adhesión y entrada de merozoítos a los glóbulos rojos. Así, inhibiendo el crecimiento del parásito, se podría promover la respuesta inmune contra el mismo”, señaló.

Por otro lado, en el campo de la oncología diversos investigadores españoles abordaron las aproximaciones innovadoras en este campo. En BioSpain 2016 se reveló el acuerdo entre el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y Merck, que firmaron en diciembre de 2013 y que empieza a dar sus frutos. En concreto, se afirmó que está próximo el inicio de ensayos clínicos sobre inhibidores de la proteína quinasa ATR, que podría tener múltiples utilidades. Otros proyectos prometedores en biotecnología es la molécula de PharmaMar PM 050489, se encuentran en franco desarrollo.

Pacientes

Otra de las novedades que ha ofrecido BioSpain 2016 ha sido la creación de un Foro de Pacientes en el que se debate cómo la innovación española ayuda a la convivencia con las distintas enfermedades. Un buen ejemplo de ello son los avances en esclerosis múltiple que están, en algunos casos, cerca de cronificar la enfermedad. En este sentido, Alfredo Rodríguez-Antigüedad, Jefe de Neurología del Hospital Universitario de Basurto, destacó que la investigación “casi ha eliminado en algunos pacientes los brotes y la actividad inflamatoria”, aunque aún existen necesidades no cubiertas como “avanzar en el conocimiento de nuevos tratamientos para las formas progresivas y para regenerar lo perdido. También hay que avanzar en personalizar los tratamientos desde el principio de la enfermedad para perder el menor tiempo posible y conocer cuándo el paciente responde a un tipo determinado de medicación y no a otra. Hay que también avanzar en disponer de biomarcadores que nos permitan monitorizar la evolución antes de que tenga una expresión clínica”, destacó.

Por su parte, Ángel Ayuga, manager médico de Neurología e Inmunología de Merck España aseguró que “la investigación en esclerosis múltiple no para y cada vez hay más moléculas en desarrollo, y aunque no hay cura de la enfermedad se ha conseguido retrasar su evolución y mejorar la vida de los pacientes. Las nuevas líneas de investigación se centran en el tratamiento individualizado del paciente y la biotecnología”.

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