Adaptarse a la nueva realidad 4.0 para realizar apuestas de valor

La industria cree que hay que centrar bien los objetivos para lograr esa transformación
Herramientas
Madrid
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03 mar 2017 - 12:00 h
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El concepto Industria 4.0, que se presentó en la Feria de Hanover en 2013, tiene su origen como apuesta estratégica del gobierno alemán para la transformación de la industria y recuperar su competitividad a nivel mundial. Esta idea se fundamenta en la automatización y digitalización de elementos de planta, procesos físicos y lógicos, modelos productivos y de negocio para lograr fábricas inteligentes, aprovechando la disrupción tecnológica.

Las compañías españolas consideran que la realidad actual no se encuentra en un entorno 4.0 y que hay que centrar bien los objetivos y las herramientas que se utilicen para conseguirlo. Las actuaciones han de diseñarse para dar el salto a este escenario aportando calidad a los productos. Además, los costes de producción y mano de obra no deben limitar las actuaciones, puesto que no se pueden comparar ciertos parámetros con otros países como India o Europa del Este. Esta es una de las principales conclusiones de la mesa redonda “Operaciones 4.0, futuro de las operaciones farmacéuticas en España”, celebrada la pasada semana en el marco de Farmaforum.

Además, en el sector actual se aplican los mismos parámetros de calidad para los fármacos innovadores que para los genéricos. El aumento de exigencia en cuanto a calidad unido a numerosos costes complican la sostenibilidad y el margen de los laboratorios, por la regulación actual de los precios. Una de las primeras medidas para limitar estos costes ha de centrarse en identificar las fortalezas y maximizar la eficiencia. A esto se ha de unir la búsqueda de valores añadidos fuera de la fábrica.

Por otro lado, es importante especializar las plantas de producción por tecnología y área de negocio. Esta mejora se traduciría en mayor competitividad, eficiencia y, mejores productos.

Esta especialización no conlleva la integración de todo el proceso puesto que las compañías españolas no se encuentran cualificadas para realizar estas operaciones. La solución se basa en realizar acuerdos con distintos proveedores para incluirlos en las propuestas de valor y centralizar objetivos.

La industria genera 200.000 empleos

Durante Farmaforum también se ha analizado el impacto positivo del sector en la economía española, por su carácter innovador, su capacidad de inversión en I+D y por el empleo que genera.

Según datos facilitados por Emili Esteve, director técnico de Farmaindustria, la industria farmacéutica genera unos 200.000 empleos en España, de los que 37.000 son directos. Además el 96% de los trabajadores del sector tienen contrato indefinido y el colectivo constituye un claro ejemplo de igualdad, pues casi el 50% del total son mujeres. En lo que se refiere a I+D, el sector invierte más de 1.000 millones de euros al año.

El Consumer Health, en auge

El aumento de a esperanza de vida ha influido en el crecimiento del mercado farmacéutico español, favoreciendo especialmente al sector del Consumer Health. Además la necesidad de mejorar la calidad de vida ha favorecido la aparición de nuevos productos de nutrición, personal care y OTC.

Actualmente, el 33% de las ventas en oficina de farmacia se generan en este sector, haciendo que las compañías centren sus esfuerzos en este tipo de productos.

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