Noisa: el dinero se ‘camuflaba’ en otras empresas de la trama

n Sus cuentas reflejaban pérdidas ficticias para así poder insuflar ‘legalmente’
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16 ene 2015 - 15:00 h
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En los últimos registros realizados por la Guardia Civil a almacenes y propiedades relacionadas con los ‘cerebros’ de la Operación Noisa (por la cual se han detenido a 49 personas relacionadas con una red de comercio inverso de medicamentos, entre ellas doce farmacéuticos), su Unidad Orgánica de Policía Judicial incautó 60.000 euros en efectivo y 4.000 dólares. Estas cantidades suponen solo una mínima parte de los beneficios económicos obtenidos por los cabecillas de la trama, ya que el procedimiento habitual era camuflar rápidamente el dinero obtenido en las múltiples empresas ‘pantalla’ —hasta 40, según la Guardia Civil— de las que eran propietarios o administradores únicos.

Varios eran los ‘modus operandi’ que utilizaba la trama en el proceso de ‘blanqueo’ de los beneficios. Uno de ellos sería simular pérdidas ficticias en las cuentas de las empresas ya constituidas con anterioridad a la realización de estas prácticas de comercio inverso de medicamentos (como sería el caso de la empresa textil coruñesa Invest N2 Boheme, cuya administradora y socia única es Noa L.D.) para insuflar así en ellas parte del dinero negro obtenido con las exportaciones ilegales de fármacos. El otro sería, directamente, la constitución de múltiples y variopintas empresas con altos capitales iniciales (en torno al millón de euros de media). Por ejemplo, resulta llamativo que en el primer trimestre de 2014, meses antes de las operaciones policiales efectuadas contra ellos, los hermanos Javier L.D y Noa L.D constituyesen como socios únicos diversas empresas inmobiliarias, como Pink Capital, o se registrasen como apoderados solidarios de otras (Xestión Adoa SL).

Libertad con cargos

Los principales imputados de la trama que investiga la ‘Operación Noisa’, como son los citados Javier L.D y Noa L.D, Carlos Iván L.L. (padre de ellos y considerado por la Guardia Civil como cabecilla de la misma), y uno de sus testaferros han quedado en libertad con cargos a la espera de la celebración del juicio, tras ser detenidos en noviembre en diversos puntos de Galicia y trasladados posteriormente a la prisión de Soto del Real (Madrid), confirman a EG fuentes del Instituto Armado.

Por otra parte, de forma independiente a la ‘Noisa’ y tras sufrir una paralización durante varios años por una cuestión de competencias judiciales, el conocido como ‘caso Celtifarma’ abierto en 2012, al cual da nombre una de las distribuidoras propiedad de Carlos Iván L.L, sigue su curso en el juzgado de Instrucción de Monforte de Lemos (Lugo). Recientemente se ha imputado por presunto delito contra la Hacienda Pública a uno de los almacenistas de Celtifarma en esta localidad lucense. Estas instalaciones ya fueron registradas en 2013 por el Equipo de Delincuencia Organizada y Drogas (EDOA) de la Guardia Civil ante las sospechas de que se realizaban las mismas prácticas ilícitas investigadas ahora en la ‘Noisa’.

Marzo de 2010. Varios titulares de oficina de farmacia de Pontevedra alertan a su colegio farmacéutico de la existencia de empresas que están contactando con ellos ofreciéndose para la adquisición planificada de medicamentos susceptibles de comercio paralelo. El colegio puso en conocimiento de los hechos a la Inspección de Farmacia.

Mayo de 2012. La consejería de Sanidad de Galicia realiza una inspección en una de las boticas propiedad de uno de los ahora considerados ‘cerebros’ de la trama Noisa: Javier L.D. El acta de inspección refleja la compra por parte de la botica de 1.245 envases de psicotrópicos (alprazolam) entre enero y mayo de 2012. El libro recetario refleja cero dispensaciones en ese periodo y tampoco se encuentra ninguna unidad en el stock de la botica.

Junio de 2012. En el marco del ‘caso Celtifarma’, nombre de una distribuidora local propiedad de la trama familiar de la trama Noisa, la Guardia Civil solicita la entrada y registro a un almacén ubicado en Monforte de Lemos (Lugo) ante las sospechas de las mismas prácticas ilícitas (comercio inverso) por las que ahora han sido detenidos. Un enredo judicial impide el registro, lo cual se aprovecha para vaciar las instalaciones de toda documentación existente.

Junio de 2012. Como resultado del acta de inspección, y de forma paralela a las investigaciones de la Guardia Civil, la consejería de Sanidad procede a la suspensión temporal de la autorización de actividad de Celtifarma.

Noviembre de 2014. La Guardia Civil detiene a once personas en el marco de la ‘Operación Noisa’ por exportación ilegal de medicamentos y registra diversos almacenes y boticas en La Coruña, Lugo y Barcelona. Entre los detenidos se encuentran varios miembros de una misma familia: Carlos Iván L.L., administrador único de Celtifarma y una decena de short liners, y sus hijos Javier L.D. y Noa L.D. Todos ellos ya investigados en el ‘caso Celtifarma’.

Diciembre de 2014. EG informÓ del ‘modus operandi’ que utilizaba la trama para sacar ilegalmente los fármacos de España, camuflados en botiquines de buques pesqueros.

Enero de 2015. La Guardia Civil informa de una segunda fase de la ‘Operación Noisa’ en la que se producen 38 nuevas detenciones (entre ellas las de 12 farmacéuticos) y registros en La Coruña, Lugo, Barcelona, Madrid y Valencia. Se incautan miles de envases de psicotrópicos.

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