Estados Unidos plantea reducir de 12 a siete años la patente de los biológicos

n Mientras, los negociadores de Obama en el Acuerdo Trans-Pacífico apuestan por mantener los 12 años
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13 feb 2015 - 15:00 h
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Apoyo a la innovación frente a contención de gastos en farmacia. La dicotomía que enfrenta a estas dos posturas ha hecho mella en la política farmacéutica norteamericana. Por un lado, los documentos filtrados de las negociaciones secretas que la Administración Obama lleva a cabo con los países que negocian el Acuerdo de Comercio Trans-Pacífico (TPP) apuestan por mantener el periodo de protección para los fármacos biológicos en 12 años, tal y como marca la legislación norteamericana en vigor. Sin embargo, la presión que estos medicamentos suponen para las arcas públicas ha llevado al Gobierno de Estados Unidos a plantear una estrategia distinta de puertas para adentro. El proyecto presupuestario para el año fiscal 2016 plantea reducir a siete años el periodo de protección de patente.

No solo eso. El documento incluye también otras propuestas designadas para incrementar el acceso tanto a medicamentos genéricos como a fármacos biosimilares, frenando aquellas “prácticas anticompetitivas” en el sector cuyo objetivo sea el de bloquear su acceso. Asimismo, plantea prohibir la concesión de periodos adicionales de exclusividad de la patente para biológicos en base a “cambios menores” en los productos y propone dar al Departamento de Salud la autoridad de negociar precios para los biológicos y otros fármacos de alto coste en la Parte D (fármacos de prescripción) de Medicare, de cara a contribuir a mejorar el acceso a estos tratamientos.

“Profunda preocupación”

La decisión del Gobierno de modificar su postura sobre los medicamentos biológicos es solo una entre un maremágnum de medidas (ver tabla) cuyo objetivo es reducir la factura farmacéutica, mejorar la calidad de la prestación y frenar el consumo abusivo en la sección D de Medicare. Todas juntas, las nuevas propuestas ahorrarán dentro de este programa un total 126.000 millones de dólares en una década.

El texto del proyecto presupuestario marca el punto de partida. La Administración Obama está “profundamente preocupada” por el rápido crecimiento en el precios de los fármacos innovadores. Los datos constatan esta preocupación. Según datos de la Oficina General de Contabilidad de Estados Unidos, los precios de los medicamentos se han incrementado en Estados Unidos un 70 por ciento más rápido que los de cualquier otro tipo de bien o servicio sanitario entre los años 2006 y 2010. Por este motivo son considerados como uno de los principales contribuidores al déficit presupuestario a largo plazo del gobierno federal.

Ante este panorama, la visión a largo plazo que ofrece el programa presupuestario es prometedora. Reducir la patente ahorraría al gobierno, según el documento, unos 4.200 millones de dólares hasta 2025; evitar retrasos en la aparición de genéricos y biosimilares generaría otro ahorro superior a los 11.000 millones de dólares. Juntas, ambas propuestas ahorrarían al gobierno federal unos 16.000 millones de dólares en una década.

El hecho de que estas propuestas vayan radicalmente en contra de lo que Estados Unidos defiende en el Tratado de Comercio Trans-Pacífico ha puesto sobre alerta a muchas organizaciones de consumidores de defensoras de la Sanidad Pública. En su opinión, si el TPP se aprobara en esos términos, no solo anularía la apuesta que la Administración Obama hace en su plan presupuestario, sino que además generaría un bloqueo insalvable ni para un futuro presidente norteamericano ni para el propio Congreso.

El sector responde

Los planes presupuestarios de Obama no han gustado a la Organización de Industrias Biotecnológicas, Bio. En un comunicado, la patronal asegura que muchas de las disposiciones planeadas relacionadas con recortes farmacéuticos en Medicare son “muy preocupantes” y “extremadamente perjudiciales” para el desarrollo de nuevos tratamientos. Frente a la defensa de la Administración de que dichos cambios reducirán el gasto farmacéutico y mejorarán el acceso, la patronal biotecnológica considera que “en realidad conseguirán todo lo contrario”. Según la patronal, de aprobarse estas medidas los pacientes con enfermedades como el cáncer, el alzheimer o la diabetes tendrán problemas para acceder a los tratamientos innovadores.

Asimismo, Bio asegura que la propuesta de reducir el período de protección de datos de los productos biológicos innovadores “pondrá en peligro el delicado equilibrio establecido en la ley para reducir costes, ampliar el acceso y fomentar la innovación”, y alerta de efectos negativos en materia de puestos de trabajo en Biotecnología.

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