El nuevo acuerdo marco para productos sanitarios volverá a impedir la elección de varios licitadores

El Ingesa se empeña en no establecer todos los criterios en la primera fase, lo que obliga a las comunidades a seleccionar un único proveedor

Compañías, pacientes y sanitarios también saldrían perjudicados por esta modalidad, que limita el arsenal de productos disponibles

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28 jun 2013 - 15:00 h
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Hay cosas en la vida que nacen viciadas, y parece que ese es el caso de la compra centralizada que ha puesto en marcha el Ministerio de Sanidad para la adquisición de medicamentos y productos sanitarios. Para los primeros, ya se ha decidido recurrir a los acuerdos negociados sin publicidad, al existir, en la mayoría de lotes, productos sin competidor. En cambio, el procedimiento para los productos sanitarios parece estar condenado a morir en los tribunales, ya que el Ingesa sigue empeñado en fórmulas que no contentan a nadie y que, además, no se ajustan a la ley.

Según han confirmado fuentes de este organismo a EG, se volverán a establecer criterios técnicos para la formalización de los contratos derivados entre los proveedores y las comunidades autónomas, lo cual, según el artículo 198.4.e del Real Decreto legislativo 3/2011, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Contratos del Sector Público, obliga a las comunidades a elegir un único proveedor. “La resolución del Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC), que cita el artículo 198.4.e, lo dice bien claro”, explica Sara Castelo, abogada-socia de Tesera de Hospitalidad.

Esta experta en contratación pública asegura que para solventar este problema, que limita la capacidad de elección de los servicios regionales de salud, “o bien se divide el concurso en tantos lotes como proveedores haya, o también se pueden establecer todas las condiciones en el pliego inicial, de modo que luego las comunidades podrían elegir entre los distintos proveedores que cumplen los requisitos”.

Efectos en las compañías

De este modo se ofrece la posibilidad a todas las compañías de que estén en el mercado. “Eso es importante en los días que vivimos, en los que, como compañía, perder una comunidad entera te puede obligar a despedir a toda la red de ventas que tienes asignada para esa región”, alerta Castelo. Asimismo, se estarían cubriendo las necesidades de los pacientes y de los propios profesionales sanitarios, que han advertido sobre las consecuencias que podrían derivarse de la limitación de los productos disponibles.

Las reticencias del Ingesa a adoptar esta fórmula atienden, según ha podido saber EG, a las diferentes necesidades “logísticas” de las comunidades, aunque fuentes del sector creen que podrían tener que ver con que el organismo dependiente de Sanidad quiere que las comunidades puedan rebajar aún más el precio de adjudicación de la primera fase.

Esta cuestión también podría resolverse, según la abogada de Tesera, “incluyendo dentro del acuerdo marco un criterio de valoración que sea descuento por volumen de compra”. Las comunidades informarían periódicamente de las cantidades adquiridas y percibirían una bonificación que vendría dada por una fórmula que debería establecerse en los pliegos.

En caso de que el Ingesa persista en su planteamiento, tendrá que hacer grandes esfuerzos para convencer a algunas comunidades que ya han amenazado con no adherirse al nuevo acuerdo marco. En cuanto a las compañías, y teniendo en cuenta la reincidencia del Ingesa en los errores del pasado, nadie puede descartar que vuelvan a recurrir ante el TACRC. Para salir de dudas, habrá que esperar al verano, la época del año en la que hay más convocatorias de concursos públicos.

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