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08 nov 2015 - 14:00 h
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Tras hacer público desde nuestra Sociedad Española de Farmacia Rural (Sefar) un análisis sobre los gastos fijos que ha de afrontar una oficina de farmacia, nuestro informe refleja que el modelo farmacéutico actual, caracterizado por su amplia distribución de puntos de atención al paciente, presenta una grave situación de desigualdad. Esta situación, en contra de lo que marcaría el sentido común y la sensatez, alcanza su máximo exponente precisamente en los establecimientos que resultan esenciales para el mantenimiento de esta amplia red asistencial, de carácter universal, y tan valorada a todos los niveles.

Compañeros sin coberturas esenciales, que no llegan a cubrir estos gastos fijos, ni a disfrutar de unos días de vacaciones desde hace años o tomarse unos días de baja por enfermedad, por citar unos ejemplos. Una realidad compartida con muchos otros trabajadores autónomos, pero que al producirse en el seno de un modelo, regulado para hacer accesible la prestación a todos los ciudadanos, y siendo por ello garantizado y legitimado por las oficinas de farmacia ubicadas en el medio rural, resulta a todas luces injusta. Incoherencias de este calibre dificultan la defensa de un modelo que una y otra vez es discutido desde diferentes sectores (véase CNMC y OMC), poniendo en duda la necesidad y proporcionalidad de las restricciones al establecimiento.

Mecanismos como el implementado en el RDL 09/2011, aunque insuficiente y tardío en su aplicación, nos muestran el camino para intentar restablecer el equilibrio perdido en la red asistencial y la pervivencia de la misma, sin buscar el igualitarismo, pero sí una garantía que nos permita cubrir los gastos de explotación, así como alcanzar unos ingresos dignos.

Todos aprobamos la capilaridad pero ésta no puede ser sólo asistencial, también debe afectar a los recursos liberados por el Estado para costear esta prestación y que, en las actuales condiciones, no están siendo correctamente distribuidos. Por solidaridad profesional, ó por simple interés económico, esto debería parecer razonable, incluso evidente, pero no está siendo abordado como merece... A los números me remito.

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