‘Last call’ para salvar la Ley de Farmacia de Madrid

El Gobierno regional intenta alcanzar un consenso de última hora con el resto de grupos, en especial sobre la AFD
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Madrid
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30 nov 2018 - 13:37 h
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Hace más de un mes que en las páginas de EG se informaba que la que debe ser nueva Ley de Farmacia de Madrid pendía “de un hilo... O de sacrificar la Atención Farmacéutica Domiciliaria” que ampara su articulado. Poco o nada ha cambiado desde entonces. La incertidumbre sigue sobrevolando el futuro de esta normativa, pese a los actuales intentos del Gobierno regional (PP) por alcanzar un consenso con el resto de grupos parlamentarios con representación en la Asamblea regional —PSOE, Podemos y Ciudadanos— que permita sacar adelante la normativa.

Un futuro en el que, en todo caso, no estaría la Atención Farmacéutica Domiciliaria (AFD) tal como se concibe en el anteproyecto que llegó en septiembre a esta Cámara. “Como garantía de accesibilidad a los medicamentos de aquellos pacientes en situación de vulnerabilidad sanitaria y mayores dependientes las oficinas de farmacia, sin perjuicio de las competencias propias de otros profesionales sanitarios, podrán realizar actividades de atención farmacéutica domiciliaria relacionadas con el seguimiento farmacoterapéutico de los mismos, adherencia a los tratamientos, reacciones adversas u otras”, reza (aún) el artículo 8.2 del anteproyecto. Salga o no adelante la ley, esta redacción puede considerarse ya historia.

Conscientes de la oposición que ha tenido este artículo, el Gobierno regional ha abierto las puertas a una nueva redacción de consenso que pueda pasar el filtro que, con mayor o menor justificación, han impuesto a esta práctica otros colectivos profesionales —especialmente Enfermería— y la oposición política.

Este intento de ‘salvar’ la Ley motivó que fuese el propio PP quien pidiese prorrogar por quinta vez el plazo para la presentación de enmiendas parciales al texto, que expiraba —hasta esta petición— el pasado 19 de noviembre y que ahora lo hace este 3 de diciembre. “Siempre que no se tergiverse la esencia de la Ley, el Grupo Popular no se cierra a nada”, indicaba días atrás a EG el consejero de Sanidad regional, Enrique Ruiz Escudero, al ser cuestionado sobre posibles cesiones por parte gubernamental y, en concreto, un posible ‘sacrificio’ de la AF Domiciliaria.

Unos esfuerzos que se confirman por parte de otros grupos. “Sí, hay una mayor disposición del PP por lograr un consenso. Se han dado cuenta que lo que no puede hacer un Gobierno regional es trabajar como si tuviese mayoría absoluta cuando no la tiene. Nunca se nos consultó en la elaboración del anteproyecto”, indica Francisco Igea, portavoz de Sanidad de Ciudadanos en el Congreso de los Diputados y quien ejerce el ‘liderazgo’ en la formación naranja en torno a las negociaciones de esta Ley.

Otras formaciones no tienen una visión tan positiva de este intento de acercamiento. “No entendemos que el PP haya ampliado el plazo de enmiendas una vez más. La Ley sólo saldrá adelante si PP y Ciudadanos llegan a un acuerdo; por nuestra parte no cabe esta posibilidad”, indica José Manuel Freire, portavoz de Sanidad del PSOE en la Asamblea de Madrid. Además, Freire recuerda que la cercanía de elecciones —mayo de 2019, con el cese de actividad de la Asamblea 55 días antes— complica mucho los tiempos de aprobación .

¿Un articulado consensuado?

Así las cosas, este 3 de diciembre se conocerán cuántas enmiendas parciales, y sobre qué aspectos, han sido presentadas por cada grupo parlamentario. Cabe recordar que también deben ser debatidas y votadas dos enmiendas a la totalidad registradas por PSOE y Podemos.

A falta de confirmación, se prevé que el Grupo Popular presente una nueva propuesta de redactado para el artículo referente a la AFD, menos concisa y más abierta a un desarrollo normativo propio futuro. No obstante, desde otras formaciones, como sería el caso de Ciudadanos, registrarán su “propia propuesta” en torno a la AFD, como así confirma Igea. También el PSOE hará lo propio.

Ahora bien, no solo la AFD es el único ‘escollo’ a salvar cara a aprobar esta Ley y actualizar así la normativa vigente que data de 1999. “Aunque la AFD ha sido el aspecto más polémico y mediático, para nosotros no es lo peor. Creemos que hay muchos otras cosas que si bien no afectan a conflictos entre profesiones, estamos en desacuerdo”, avisa Igea.

Y, en medio de todo, los farmacéuticos. Desde el COF de Madrid se sigue mostrando confianza en la Consejería, a la vez que se mantienen abiertos “a tantas reuniones e intentos de consenso hagan falta” con los partidos políticos y otros colectivos, en palabras de su presidente, Luis González. Eso sí, González lamenta el cierto “show” que salpica a la tramitación de esta normativa “necesaria para los farmacéuticos pero sobretodo para los ciudadanos”, recalca.

<p>‘Last call’ para salvar la Ley de Farmacia de Madrid</p>

La dispensación de medicamentos frente al VIH en farmacias, a prueba

Salga adelante o no la Ley de Farmacia, se mantenga o se tergiverse finalmente el espíritu asistencial que envuelve diversos puntos del articulado en su versión de anteproyecto, no cabe duda que la Consejería de Madrid confía en el potencial de las farmacias cara a asumir nuevas actuaciones. El último ejemplo es el apoyo que ha mostrado la Administración a la propuesta conjunta del COF de Madrid y la Confederación LGTB Española de realizar un pilotaje de dispensación medicamentos frente al VIH en oficinas de farmacia, como alternativa a su actual entrega ambulatoria en hospitales, a semejanza de la experiencia que —con resultados exitosos— se lleva a cabo en Portugal desde 2016. Los presidentes de ambas entidades, Luis González y Francisco Ramírez, han confirmado que se cuenta con la “autorización” de la Consejería para iniciar esta experiencia de la que aun falta por concretar procedimientos y plazos. Se prevé incluir en una primera fase en torno a 100 pacientes en tratamiento con antirretrovirales (de los cerca de 2.000 que hay en esta región), los cuales podrían elegir —como así ocurre en el modelo que se prueba en Lisboa— si desean acudir por renovaciones de su tratamiento a una oficina de farmacia que ellos eligiesen (con un horario de apertura y cercanía más amplío) o bien desean seguir acudiendo como hasta ahora a su hospital de referencia en horarios ‘cerrados’. También se sabe que se planea escoger un hospital de poco tamaño ubicado en un entorno urbano. El objetivo es facilitar la mejor accesibilidad a estos tratamientos, como así está corroborando el pilotaje portugués, del que se acaba de conocer que ampliará el número de pacientes implicados (hasta alcanzar 300). En este sentido, ya se dieron a conocer unos primeros resultados preliminares —cuando el proyecto implicaba a 45 pacientes— que reflejaban que el 98 por ciento de ellos (44) optó por las farmacias para retirar su medicación. Por el contrario, solo uno (2 por ciento) prefirió seguir yendo al hospital a por renovaciones de su tratamiento.

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