Las teclas con las que no atina Andalucía en su AF a residencias

EG desgrana los “problemas” que reconoce el SAS sobre su nuevo modelo de prestación
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Sevilla
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10 nov 2017 - 14:09 h
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Los que están implicados en la ‘causa’ tiran del tópico de que “una cosa es la teoría y otra la práctica”. El propio Servicio Andaluz de Salud (SAS) puede dar fe de ello puesto que reconoce, tal como informó EG, la existencia de “problemas” al implantar el nuevo modelo de prestación farmacéutica a residencias que reguló por decreto allá en enero de 2015.

Sin embargo, su desarrollo presenta síntomas de parálisis por las dos principales vías que presenta el modelo: por el lado de la prestación por los Servicios de Farmacia Hospitalaria (que en adelante asumirían el suministro de medicamentos y atención farmacéutica de todos los centros sociosanitarios públicos y privados de más de 50 camas), y también por el lado de la farmacia comunitaria, que se ‘quedarían’ con el servicio a los centros por debajo del medio centenar de plazas. Tal como informó EG, el cómputo de todo ello estaría llevando al SAS a realizar un alto en el camino para “revisar y modificar algunos puntos del decreto que lo sustenta”, como así informó la Sociedad Andaluza de Farmacia Hospitalaria (SAFH) tras mantener un encuentro con la gerente del SAS, Francisca Antón.

Según el cronograma previsto, hace ahora algo más de un año, en octubre de 2016, todas las residencias de más de 50 plazas deberían estar ya asignadas al servicio de Farmacia Hospitalaria más próximo al centro, y estar ya realizando la prestación. Sin embargo, la realidad dice que el proceso sigue estancado en el pilotaje que implica a ocho hospitales (uno por provincia) y 14 centros sociosanitarios. Sobre ello, la gerente del SAS ha manifestado su deseo de continuar adelante “pero no de forma tan inminente”, expuso en ese encuentro.

“Desde el principio ya se atisbaba que sería imposible poder cumplir con los plazos y creemos que se va a demorar todavía bastante. Ahora bien, lo importante no es el tiempo. No hay que correr. Lo importante es la seguridad del paciente residente”, indica a EG Esperanza Quintero, presidenta de la SAFH.

Problemas de formación y coordinación

Es precisamente en ese ámbito de la “seguridad” que alude Quintero donde radican las complicaciones que se están encontrando SAS y profesionales de los servicios de Farmacia a la hora de aplicar el nuevo modelo.

Quintero concreta que no son problemas achacables al entorno hospitalario. La presidenta de SAFH menciona aspectos como “carencias en la coordinación con los equipos de las residencias”. Unas carencias que en algunos casos se acrecientan con la “escasa formación” del personal que los conforman. Incluso, en algunos de estos centros “no hay profesionales sanitarios integrados”, lo que añade un plus de dificultad a la coordinación asistencial.

Mientras, desde el SAS se apunta a EG que “se están evaluando los distintos procedimientos de trabajo”, así como que “la ampliación de la asistencia farmacéutica al resto de centros debe ir acompañada de un proceso de adaptación tecnológica que permita la interconexión entre los sistemas de prescripción en AP y los sistemas de información de los hospitales”. Un desarrollo tecnológico “en el que se trabaja actualmente”, señalan desde el SAS y que también reclama SAFH: “hay que implantar herramientas informáticas que faciliten la comunicación directa”, apunta Quintero.

Otro de los asuntos que sigue sobre la mesa hace alusión a cómo hacer partícipes de esta prestación a determinadas “empresas públicas”, como son los hospitales dependientes de la Agencia Sanitaria Costa del Sol. “En la asignación inicial no tenían adjudicado ningún centro, aunque por proximidad a alguna de estas estructuras sí les tocaría alguna asignación”, indica Quintero. ¿El motivo? Problemas relacionados con la logística, ya que no compran los medicamentos de la misma manera (plataforma central) que el resto de servicios de FH, si bien “se va a intentar arreglar”, adelanta Quintero.

¿Sin asignaciones a boticas?

Respecto a la prestación por parte de las boticas a centros de menos de 50 plazas, desde la patronal farmacéutica andaluza Ceofa se denuncia que el SAS no ha procedido aún a las vinculaciones desde que en septiembre de 2016 expirase el plazo para presentar las solicitudes para concurrir al concurso.

Este extremo también es confirmado por el SAS, cuyos planes pasan por publicar “durante el mes de diciembre” la lista provisional de solicitudes admitidas y excluidas. Posteriormente, tras baremar méritos y publicar las listas finales, se espera “a principios de 2018” hacer lo propio con las resoluciones definitivas. Apenas 826 farmacias andaluzas (menos de un tercio de la red regional) presentaron solicitudes para la atención de los 535 depósitos de centros de menos de 50 plazas existentes en Andalucía. En esa baja cifra tuvo mucho que ver los exigentes requisitos impuestos por el SAS, como tener acreditación para la preparación de sistemas personalizados de dosificación (SPD) y ofertarlos nunca a un precio superior a 20 euros/paciente/mes.

Cada farmacia podía presentar solicitudes a cuantos centros desease. En total, el SAS registró 2.473 solicitudes. Es ahí donde podría radicar el problema, reflejado en una posible “saturación” de los departamentos provinciales del SAS cara a baremar estas solicitudes, apunta José Luis Márquez, presidente de Ceofa. Este retraso estaría suponiendo que la prestación continúe rigiéndose por el modelo anterior (libre elección por el centro).

No obstante, en contra de lo que apuntaba SAFH citando palabras de la propia gerente del SAS, fuentes oficiales indican a EG que no se plantean modificar este marco normativo y se seguirá trabajando en las líneas establecidas en el decreto 512/2015. Ahora bien, cabe recordar que Ceofa tiene recurrido en vía contencioso-administrativo este decreto, lo cual podría añadir más novedades en función del fallo.

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