Las patronales están ‘en pie de guerra’ por los efectos de las subastas en los pacientes

Ceofa ha denunciado que el suministro de fármacos de subastas es del 35 por ciento y cuestionan si hay penalización
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Madrid
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17 feb 2017 - 12:00 h
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Los farmacéuticos andalucen siguen ‘dando batalla’ contra las subastas de medicamentos de su Comunidad. Se trata de una batalla de largo recorrido y no la libran sólo en su nombre, sino en el de los pacientes que se ven afectados por los desabastecimientos, el suministro irregular y los cambios en la medicación. Las quejas van al mostrador. Estas son algunas de las denuncias que ha puesto sobre el papel la patronal farmacéutica andaluza Ceofa.

La entidad ha realizado un estudio sobre el suministro de medicamentos de las subastas a los almacenes farmacéuticos, durante el cuarto trimestre de 2016. Los datos no dejan en muy buena posición a las farmacéuticas adjudicatarias, ya que indican que el nivel de servicio medio de suministro es del 35 por ciento. Concretamente, según la patronal, los medicamentos solicitados superaron los 20,3 millones pero sólo recibieron 7,1 millones de los envases requeridos. Además, el estudio de Ceofa señala que, 3 de cada 10 medicamentos de la subasta tiene un nivel muy malo de abastecimiento (inferior al 50 por ciento de los productos solicitados) y un 10 por ciento de estos tiene un suministro nulo (0 por ciento).

Por su parte, el Servicio Andaluz de Salud (SAS) explica que todo está previsto en la normativa vigente y “es requisito indispensable que los laboratorios seleccionados se comprometan al abastecimiento pactado por la administración sanitaria andaluza”. Ante esta situación Ceofa se pregunta qué respuesta lleva a cabo la administración sanitaria andaluza. Pues bien, el SAS explica que sí, que “penaliza esos desabastecimientos puntuales, exigiendo a los laboratorios responsables el abono de las mejoras correspondientes aunque no hayan sido suyos los medicamentos dispensados”, según ha trasladado en declaraciones a EG. Ahora quedaría por conocer los datos de esas compensaciones, la frecuencia y el grado de cumplimiento, cuestiones todavía sin respuesta.

Cuando hay un desabastecimiento puntual, el farmacéutico tiene que justificar, —si no hubiera fármaco sustitutorio del mismo precio—, que ha dispensado un fármaco de precio superior y lo hace con una declaración jurada, según informan desde el COF de Málaga. Después de eso, la Administración decide su respuesta según el caso. De ahí el miedo de los farmacéuticos ante la incertidumbre sobre la devolución y, más si lo “puntual” se convierte en lo normal.

El SAS “no reconoce incidencias que hagan peligrar a ningún ciudadano”, indica a EG. Además, añade que “no puede olvidarse que uno de los objetivos del procedimiento es evitar a los enfermos los inconvenientes derivados del cambio frecuente de presentación”. Sin embargo, es precisamente esa la afirmación más cuestionada por las patronales farmacéuticas de Andalucía. Como Ceofa, que ha denunciado que el mayor perjuicio para los pacientes es que no disponen de su medicación de forma habitual y se les obliga a cambios continuos de envase en su tratamiento.

Como resultado, se pone en peligro la adherencia a los tratamientos, según explica Teresa Martín presidenta de la Asociación de Farmacéuticos Andaluces (Afaran), con este sistema “la adherencia terapéutica es un caos”. Además, añade una crítica a la calidad de los fármacos, “es todo muy laxo”, apunta en referencia a la supervisión a las adjudicatarias que realiza la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps). Martín denuncia así la calidad de los fármacos porque “como farmacéuticos tenemos que incidir en la fabricación de esos fármacos, la maquinaria, las garantías y el nivel de calidad”, insiste.

Hay que recordar que, como ya informó EG, Afaran presentó a mediados de septiembre una queja ante la oficina del Defensor del Pueblo con las pruebas de lo que calificaron como el “gueto sanitario”. Éste órgano apremió al SAS para que proporcionara información y están a la espera de la respuesta.

Revisión crítica

Esta misma semana se ha publicado un informe que analiza de forma exhaustiva los efectos que las subastas de medicamentos genéricos tienen para los pacientes recabando información de las empresas, farmacias y distribuidores farmacéuticos. Así, el documento lleva por título ‘Situación de las subastas de medicamentos en Andalucía, revisión crítica y de mejora’ y ha sido elaborado por los consultores Ángel L. Calvo y José M. Arboleya que aclaran que “el texto no es político ni jurídico”.

Así, el documento recoge la queja de los farmacéuticos andaluces sobre los desabastecimientos y considera que es necesaria una mejora del sistema en varios puntos. Es el caso del sistema de cupos para mayoristas, o la mejorable previsión de las empresas adjudicatarias. Además, el documento plantea una serie de preguntas relacionadas con las garantías que ofrece o, mejor dicho, que no ofrece. Por ejemplo, se cuestiona por qué sólo se pregunta a la compañía si tiene capacidad de producción, y sin embargo, no se comprueba. Asimismo, desconoce si existen penalizaciones por las faltas que se producen o cuáles son las razones que generan esos desabastecimientos.

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