La lentitud de su ‘hermana mayor’ repercute en las otras e-recetas

Las recetas electrónicas de mutuas, veterinaria o privada, aún en pañales o sin pilotar
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Madrid
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31 mar 2017 - 13:00 h
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El 29 de octubre de 2003, una botica de Sevilla dispensaba por primera vez la medicación prescrita a un paciente sin que presentase papel alguno. Había ‘nacido’ la receta electrónica del Sistema Nacional de Salud. Si se cumplen las previsiones, en 2018 Sevilla será testigo también de la primera dispensación de una receta electrónica privada, según el acuerdo para pilotar este sistema de forma pionera en España alcanzado recientemente por sus Colegios Oficiales de Farmacéuticos y Médicos.

Entre medias de ambos hitos habrán transcurrido quince años que puede que ni tan siquiera hayan sido tiempo suficiente para desarrollar plenamente la e-receta del SNS, actualmente implantada en el 88 por ciento de la red nacional de centros de salud y farmacias. O, cuando menos, la interoperabilidad de los modelos autonómicos. El enésimo cronograma al respecto pasa por lograr la completa interoperabilidad antes de que finalice 2017, pero la realidad dicta que a día de hoy solo seis comunidades autónomas están integradas al proyecto.

Es evidente que por su volumen mayoritario en el cómputo de prescripciones y dispensaciones que se realizan en España, los principales esfuerzos y recursos vengan siendo destinados a priorizar la transformación digital de la receta del SNS. Pero es igual de evidente que el retraso que acumula la culminación del proyecto de su ‘hermana mayor’ repercute a su vez en el viaje a la digitalización del resto de recetas que conviven con la pública: mutualidades, veterinaria... Y la citada prescripción privada.

En el mejor de los casos —la de mutuas— apenas se ha desarrollado una experiencia con éxito en Extremadura. En el resto, los intentos de desarrollar pilotajes se encuentran en stand by (veterinaria) o previsiones de futuro (privada). EG ha querido repasar la situación de todos estos proyectos.

Mutualidades

La receta electrónica de mutuas (Muface e Isfas) es a día de hoy una completa realidad en las 680 boticas de Extremadura. Mientras, las restantes 21.300 boticas de la red nacional siguen despachando recetas en papel.

En la región extremeña, este proceso se inició en enero de 2014 cuando el Servicio Extremeño de Salud (SES) y Muface suscribían un convenio de colaboración para la integración de las prescripciones provenientes de esta mutua en la e-receta extremeña. Luego, el círculo se cerró en noviembre de 2015 cuando toda la red regional de farmacias ya despachaba también recetas electrónicas de Isfas. “El sistema está plenamente normalizado en nuestras farmacias y esperamos que se vayan sumando nuevas regiones”, apunta a EG Cecilio Venegas, presidente del COF de Badajoz y miembro de la Comisión de Mutualidades del Consejo General de COF. En este fin, desde el CGCOF se siguen manteniendo contactos con las mutuas para expandir esta e-receta. Incluso, según ha podido saber EG, Zaragoza es la provincia que se habría puesto sobre la mesa para dar continuidad a esta experiencia.

Veterinaria

A comienzos de 2016 se anunciaban las intenciones de que Murcia asumiese el pilotaje de la receta electrónica veterinaria. Incluso, los colegios de farmacéuticos y veterinarios de esta región llegaron a mantener contactos de cara a perfilar la prueba. Sin embargo, la misma nunca se llegó a poner en marcha y quedó paralizada sine die.

En este sentido, según confirma Luis Amaro, secretario general del CGCOF, “ya se han puesto en marcha todas las estructuras a través de la plataforma tecnológica Nodofarma y se han preparado los sistemas de conexión con los sistemas de prescripción de los veterinarios para retomar el proyecto”, apunta. Por ello, sopesa que el inicio del pilotaje será “inminente” aunque no está decidida la región en la que se llevará a cabo o, más en concreto, si se retomará la idea inicial de probarse en Murcia.

Prescripciones privadas

El secretario general del CGCOF también confirma “conversaciones e ideas avanzadas” con la Organización Médica Colegial para plantear un próximo pilotaje de le receta electrónica privada. “Los preparativos a nivel técnico están muy avanzados” apunta Amaro.

No obstante, en este asunto los colectivos médicos y farmacéuticos de Sevilla han tomado su propia iniciativa de e-receta privada cuyo cronograma pasa por pilotar e implantar su propio sistema provincial en el primer trimestre de 2018. Ahora bien, según se informó en el acto de presentación del acuerdo, el modelo se ha diseñado para que sea extensible al resto de provincias de Andalucía e interoperable con otras regiones. Para ello, el sistema será previamente homologado por la OMC y el CGCOF, avisaron.

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