En Europa se realiza farmacia asistencial “por decreto”

Francia, como también hizo Portugal este 2018, recoge en una norma específica los servicios a prestar por las boticas
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11 oct 2018 - 16:11 h
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Las nuevas funciones asistenciales de las oficinas de farmacia bien merecen una normativa propia y específica. Al menos, así lo han entendido a lo largo de este 2018 países como Portugal y, más recientemente, Francia. Sus gobiernos han publicado sendas normas en las que se recogen y amparan los servicios profesionales de posible prestación (y remuneración) en las boticas nacionales. De esta manera, en Europa se realiza farmacia asistencial “por decreto”.

En el caso francés, el Diario Oficial de la República incluía en su edición del pasado 5 de octubre el nuevo Decreto 2018/841 de consejos y servicios que pueden ofrecer los farmacéuticos para promover la mejora o mantenimiento del estado de salud de los personas. Un título más que elocuente sobre el contenido y objetivos de la norma.

Esta norma era especialmente esperada por la farmacia francesa, tanto en tiempos —inicialmente su publicación se preveía para el pasado mes de julio— como repercusión. Por ejemplo, este decreto estipula que las farmacias pueden desarrollar acciones (servicios) relacionados con el seguimiento farmacoterapéutico y la mejor adherencia a los tratamientos, entre lo cual se incluiría la preparación y cobro de sistemas personalizados de dosificación y la posible entrega a domicilio.

Igualmente, el decreto permite a las farmacias “establecer acciones de prevención y promoción de la salud” en las áreas prioritarias señaladas en la Estrategia Nacional de Salud Pública y con prioridad para la “detección de enfermedades infecciosas y o transmisibles”. También permite que los farmacéuticos participen en la evaluación de medicamentos, dispositivos médicos e innovaciones terapéuticas “en vida real” en programas puestos en marcha por las Autoridades sanitarias.

Asimismo, este decreto galo también recoge algunos requisitos asociados a la prestación de servicios, como es el caso de que el farmacéutico debe “capacitarse y actualizar sus conocimientos” para realizar estas funciones, compartir la información generada toda la información generada en el Dossier Pharmaceutique —el historial que comparten boticarios y médicos en Francia— y disponer de espacios reservados (las conocidas como Zonas de Atención Personalizada) que aseguren la confidencialidad.

Antes que Francia, fue Portugal, también este 2018, quien publicó un decreto “por el cual se amplían los servicios profesionales que pueden prestar las farmacias y pone en orden otros que ya se ofertaban en estos establecimientos, como la vacunación antigripal”, confirmaba en el recién celebrado 21 Congreso Nacional Farmacéutico (Burgos) Ema Paulino, miembro de la Junta de la Sociedad Farmacéutica Portuguesa.

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