¿Cómo se puede encajar la pieza de la farmacia comunitaria en el puzzle de la cronicidad?

El propio “conservadurismo” legal y organizativo del SNS es una barrera para otorgar más protagonismo a las boticas
Herramientas
|
05 oct 2018 - 12:56 h
|

El propio “conservadurismo” del SNS, tanto en lo normativo como en su organización, sigue siendo la principal barrera para la integración plena y efectiva de la farmacia comunitaria en el abordaje del nuevo paradigma sociosanitario. Más en concreto, de la cronicidad. Esta es la radiografía realizada por los representantes parlamentarios que participaron en la mesa debate La farmacia y el paciente crónico: horizonte 2025 que, bajo el patrocinio de Boehringer Ingelheim, se celebró en el marco del 21 Congreso Nacional Farmacéutico de Burgos.

Las alejadas posturas que en múltiples aspectos manifiestan las formaciones políticas nacionales tornan en una visión conjunta al valorar el importante papel que deben jugar a corto las farmacias en la atención a una población como la española, cada vez más envejecida, dependiente y crónica. Pero también se coincide en que ese camino no será fácil por el perfil del sistema. “El propio SNS siempre ha tenido resistencia a los cambios”, expuso Alejandro Vázquez, portavoz de Sanidad del Grupo Popular en las Cortes de Castilla y León. El representante del PP apunta que “la farmacia tiene que creérselo, y el sistema y sus Administraciones, hacer que se lo crean; si es necesario, con cambios normativos”.

El diagnóstico es semejante en el caso de Francisco Igea, portavoz de Sanidad de Ciudadanos en el Congreso de los Diputados: “La principal barrera (para una mayor integración y funciones del farmacéutico) es el conservadurismo del sistema; hay que vencer el miedo de todos, de la Administración, de los profesionales, de los pacientes y también de los propios farmacéuticos”, apuntó.

Por su parte, Jesús María Fernández, portavoz del Grupo Socialista en la Comisión de Sanidad de la Cámara Baja, recordó que no se trata sólo de un problema de España —“las dificultades para integrar al farmacéutico en los equipos de Atención Primaria están presentes en todos los países”, dice—, aunque sí ve posibles ajustes legislativos. “La propia Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias es bastante pobre respecto al profesional farmacéutico, a quien sigue ligando a la dispensación o al laboratorio”, ejemplificó. Visiones legales lejos de algunos de los retos que tiene por delante la farmacia a tenor de la nuevas necesidades sociales, como la atención domiciliaria.

Junto a las barreras legislativas, también se apunta a las organizativas. Es ahí donde entra en juego otros problemas que los políticos coinciden en señalar como “realidad”: las reticencias y desconfianzas entre colectivos. Ahora bien, contra ellas... Resultados. “La farmacia ya ha generado suficiente evidencia científica que demuestra su importancia; y si hay evidencias, no creo en los conflictos de competencias” señaló Igea.

Twitter
Suplementos y Especiales