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Director de
El Global

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13 oct 2017 - 12:36 h
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<p>Decisiones necesarias</p>

La estabilidad es una cualidad muy apreciada por el tejido empresarial. Un escenario claro sobre el que plantear las estrategias, con normas claras y con las que todos los actores implicados sepan a lo que atenerse son peticiones y deseos habituales de cualquier dirigente de cualquier empresa española, sea del sector que sea. En el farmacéutico, sector hiperregulado y en el que es más necesaria si cabe esa predictibilidad, es normal que la situación en Cataluña esté obligando a las empresas a pensar en cambiar de domicilio social para continuar trabajando con las garantías que ofrece el marco normativo español y europeo. Como digo, es una decisión normal pero que no es fácil. Posicionarse en estos tiempos tiene sus ventajas, pero también tiene sus riesgos. Pero las actuaciones en contra de la legalidad y sin garantías de ninguna clase obligan a las empresas a tomar decisiones para mantener su actividad sin hipotecas de ninguna clase y dentro de la lógica que impone la caótica situación que está viviendo en Cataluña.

Sin entrar en muchas más consideraciones lo deseable es que todo vuelva a la normalidad por el bien de un sector que mantiene prácticamente a la mitad de las empresas allí y que opta a ser sede de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA), además con muchas papeletas de lograrlo. Esta semana, en el marco del Consejo de Asuntos Generales del Consejo Europeo tendrá lugar el debate político al respecto de la reubicación de la sede de la EMA. Sin duda, lo acontecido en Cataluña tendrá un claro protagonismo. De ahí que sea más importante que nunca demostrar que se está en vías de solucionar el problema. Que existen vías de entendimiento y que no se va por el camino de en medio. Una declaración unilateral de independencia es incompatible con permanecer en Europa. Y no estar en Europa es más grave para Cataluña que el mero hecho de no acoger la sede de la EMA.

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