El e-Paciente y la nueva Sanidad

La digitalización de los usuarios obliga a los agentes del sector a ‘ponerse las pilas’ y adaptarse a los nuevos tiempos
Herramientas
Madrid
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16 sep 2016 - 12:30 h
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Cada vez son más y están aquí para quedarse. La rápida digitalización de los pacientes obliga al profesional sanitario a abordar su trabajo desde otra perspectiva y adaptarse a la novedad. Ya lo decía Heráclito de Éfeso allá por el año 500 a.C: “La única constante es el cambio” Así que los que pretendan mantenerse en el tiempo tal y como están, quedarán irremediablemente fuera de lugar. Esta realidad, que se puede aplicar a todos los ámbitos, resulta innegable en el sector sanitario. La llegada del paciente digital está poniendo en tela de juicio la antigua metodología.

El perfil del ePaciente no deja lugar a dudas: El 96 por ciento de la población desearía tener acceso a sus datos clínicos, al 46 por ciento le gustaría poder editar esos datos, el 84 por ciento quiere pedir nuevas recetas vía web, y el 77 por ciento quiere hablar con su médico por correo electrónico.

En principio, las mujeres tienen mayor tendencia a consultar a Dr Google que los hombres; aunque en cuestión de edades, los prejuicios no son aplicables, puesto que la gente mayor cada vez se adapta más rápido a las nuevas tecnologías y saca partido de todas sus ventajas.

En esta cadena imparable de avances, la nueva generación de teléfonos inteligentes ha desempeñado un papel fundamental. Las facilidades de interacción y consulta que proporcionan los smartphones, permiten que los pacientes tengan acceso a la información médica en cualquier momento y lugar. Las aplicaciones móviles enfocadas al ámbito sanitario crecen de manera exponencial. Iniciativas como InsightMedi demuestran que Instagram es extrapolable a la comunidad médica, y la popularización de las pulseras de fitness manifiesta la preocupación creciente y generalizada entre la población por mantener un estilo de vida saludable.

A los profesionales sanitarios no les queda más remedio que adaptar su modus operandi a las peculiaridades del nuevo paciente. De un sujeto pasivo, que se limitaba a escuchar las indicaciones médicas y los consejos farmacéuticos, pasamos a un paciente activo, que aborda su enfermedad con interés manifiesto, y dispone de herramientas para encontrar información, contrastarla, y sacar sus propias conclusiones.

Esto ha generado algún recelo por parte de los profesionales, y en cierto modo, es comprensible. No toda la información que se encuentra en Internet tiene credibilidad ni todas las fuentes son fiables. El paciente carece de la formación necesaria para diferenciar el grano de la paja, y muchas veces, un exceso de datos pueden llevarle a perderse en el mar de la desinformación. Los profesionales sanitarios están ahí para guiar, orientar y poner al alcance de la población las herramientas adecuadas, que no son pocas. Esto conlleva la implicación del propio profesional y su formación tecnológica. Al igual que hablamos de e-Pacientes, también podemos hacerlo de médicos, enfermeras y farmacéuticos digitales. Su alfabetización 3.0 se ha convertido en un requisito imprescindible para abordar las demandas de los pacientes y afrontarlas con solvencia.

Términos como receta digital, telemedicina y Big Data están cada vez más asentados en nuestro vocabulario y ponen de manifiesto que la Sanidad, nunca más será lo que acostumbraba a ser. Una de las muestras más claras del empoderamiento del e-Paciente, se refleja en su nueva faceta de creador de contenidos. Blogs, foros, páginas de Facebook y canales de YouTube demuestran que el denominado paciente experto quiere compartir sus conocimientos y vivencias con otras personas que puedan estar atravesando una situación similar. Y es que nadie como un paciente puede entender a otro paciente y hacerse una idea clara de la situación que está atravesando. Sin embargo, como advierte el Doctor Ricardo Cubedo, Oncólogo Médico en el Hospital Puerta de Hierro, de Majadahonda, hace falta una mayor profesionalización, sobre todo dentro de las Asociaciones de Pacientes. Y es que aunque los pacientes pueden ofrecer su perspectiva, a la hora de generar contenidos, siempre es posible beneficiarse de la colaboración de profesionales en el tema.

En lo que refiere a la adopción tecnológica, merece la pena destacar la gran labor que está realizando la Escuela de Pacientes en Andalucía, sabiendo sacar el máximo partido a diversas plataformas digitales. Además de tener su propio Canal de YouTube, página de Facebook y perfil en Twitter, cuenta con diversos blogs clasificados por temáticas, tales como fibromialgia, diabetes, cáncer de mama, artritis... etc.

Si a pesar de todas estas obviedades, aún hay quien insiste en cerrar los ojos al nuevo presente “conectado”, quizás cambie de idea al recordar que en Internet, también tenemos una reputación que mantener. El e-Paciente opina vía web y comparte sus experiencias. Para poder gestionar la propia imagen, no queda más remedio que tener una marcada presencia on-line.

En definitiva, estar al día en los nuevos desarrollos tecnológicos, apps y wearables, no sólo nos hace parecer más cool, sino que también nos convierte en mejores profesionales.

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