“Mi vida es la farmacia”

Araceli de la Fuente, farmacéutica y premio ‘Autónomo del Año a la Trayectoria Profesional’
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Benavente
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01 sep 2017 - 12:25 h
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LA FICHA: Con 89 años, Araceli sigue detrás del mostrador de su botica y lleva a sus espaldas más de 50 años como autónoma, lo que le ha valido el reconocimiento de la Asociación de Trabajadores Autónomos

Tiene 89 años pero continúa con la energía y el carácter de aquella joven farmacéutica de Luyegos de Somoza, Zamora, que con tan sólo 23 años inició una larga y consolidada andadura en el mundo de la Farmacia. Un mundo que se niega a abandonar, y es que, a punto de cumplir 90 años, no hay quien la separe de su farmacia de Benavente.

Esa firme decisión de no parar , ha sido clave para que Araceli de la Fuente acabe de ser galardonada por la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), con el premio Autónomo del Año a la mejor Trayectoria Profesional. Más de 50 años como autónoma la convierten en toda una institución en esta localidad zamorana donde dice, la conocen “hasta las piedras”.

Pero Araceli no ha pasado toda su vida en Benavente. Aquí llegó en 2006 tras enviudar. Así que si queremos remontarnos a sus inicios hay que viajar a principios de los años 50, concretamente a Babia donde dio sus primeros pasos como farmacéutica. Posteriormente, desde 1962 hasta 1994 fue titular de una farmacia en Manganases de la Polvorosa (Zamora) y entre 1978 y 1991 fue contadora del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Zamora. También pasó por otras farmacias en Gijón o Madrid.

Su espíritu tenaz y persistente hace que al pronunciar la palabra jubilación, Araceli cambie la cara.

“Será sobre la marcha, no tengo idea todavía, ya lo pensaré. Mis nietos están todos encantados de la vida y nadie de mi familia me empuja a retirarme. ¿Qué voy a hacer yo sin trabajar? ¿Ahí sentada?, ¡pues no!”, afirma a EG de la Fuente.

No obstante, sí reconoce que llegó a jubilarse hace unos años, pero “cuando murió mi marido, también farmacéutico, me desjubilé y me vine a Benavente a la farmacia que compré con él”.

Araceli es farmacéutica y madre de 6 hijos, pero por encima de todo, es abuela y bisabuela. Durante la entrevista no para de mencionar a sus 14 nietos y 1 bisnieto. “Ellos son los que me animan a seguir como estoy”, y sostiene que para ser tan vital y activa a su edad, la receta secreta es que “vivo encima de la farmacia y de vez en cuando subo a tomar un café con cafeína”.

Su voz es como su carácter; joven, ágil y firme. No se quiebra al asegurar que “mi vida es la farmacia, llevo desde los 23 años trabajando y no sé hacer otra cosa que estar en la farmacia. Hablar con las personas que vienen e interesarme por sus malestares. Todo esto me gusta. No sé lo que haría sin mi farmacia, no me lo puedo explicar”. Sólo imaginárselo hace que se quede sin palabras.

Quién se lo iba a decir a aquella joven que, por indicaciones de su madre (era maestra), se vio abocada a estudiar no una, sino dos carreras: Magisterio y Farmacia. “Yo a la fuerza tenía que estudiar una carrera, igual que lo hicieron mi madre y mi abuela”.

En aquel momento no pensaba que le iba a picar tanto el gusanillo como para no despegarse del mostrador y seguir en activo en el año 2017 y lo que queda.

Araceli se muestra entusiasmada al contar su día a día y no tiene reparos en decir que trabaja casi de sol a sol.

“A las 9 de la mañana bajo a la farmacia y estoy hasta el cierre a las 8 de la tarde. Mi vida es la farmacia a todas horas, pero no estoy sola porque tengo una farmacéutica encantadora conmigo y a mi hijo que es el informático; por cierto, mi hija Araceli también es farmacéutica en Gijón”.

Después de tantos años como boticaria, Araceli ha sido testigo de la evolución de la Farmacia y, a día de hoy, está un poco desencantada porque “la farmacia ya no es lo que era. La de antes era mejor, más especial y más profesional. Las fórmulas magistrales estaban a la orden del día, eran productos exclusivos y actualmente mucha gente prefiere acudir a los supermercados porque allí encuentran productos que antaño eran exclusivos de la botica”, comenta esta joven abuela farmacéutica quien espera que ninguno de sus nietos se dedique a esta profesión.

“De cara al público el trato es muy parecido a mis inicios, pero las técnicas modernas han cambiado mucho la Farmacia”, mantiene Araceli que sí valora la llegada de las Nuevas Tecnologías.

“Los ordenadores, el iPad, el móvil... todo eso me gusta. Lo miro todo por ahí. Me parece original que con la informática, una cosa que hagas en Benavente lo sepan en La India. ¡Ya estamos fichados en todo el mundo!”, comenta riéndose.

Araceli de la Fuente se ha convertido, en el último mes, en la farmacéutica más mediática de España, y es que al conocer su historia, la de una mujer incansable y adelantada a su tiempo, aunque ella no lo reconozca, ha llamado la atención de muchos medios de comunicación. “Han venido a mi farmacia todas las teles y radios y he salido en todos los periódicos y aún no sé ni cómo”, explica incrédula y divertida.

El 6 de noviembre, la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) le hará entrega del premio en Madrid. Una cita a la que asistirá sin dudarlo porque está orgullosa de ese reconocimiento. “Voy a ir con todos mis nietos que están más ilusionados que yo. Están empeñados en que hay que celebrarlo, así que lo haremos, pero a mí me da igual. No sé ni dónde es ni cómo es el premio, supongo que será una medalla. Tengo que enterarme”, concluye.

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