M. G. I.
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la edición completa del Nº: 461
Fecha de publicación: Domingo, 13 de Mayo de 2007
m. g. i.
En una medida sin precedentes, el Gobierno brasileño ha decidido suspender la licencia del antirretroviral efavirenz —comercializado por Merck Sharp&Dohme (MSD)— al considerar que su "alto coste" amenaza el éxito del programa oficial para combatir a la enfermedad.
El presidente brasileño, Luis Inácio Lula da Silva, firmó el decreto por el que concede la llamada "licencia obligatoria" a su país, permitiendo importar un genérico de efavirenz. "Estamos dando un paso importante y la decisión vale para este remedio y para cualquier otro cuando sea necesario. Hoy fue éste y mañana será otro. Si no conseguimos los precios justos, tomaremos esa decisión", aseguró.
El Ejecutivo brasileño argumenta que la emisión de la licencia obligatoria fue anunciada tras "infructuosas negociaciones" para convencer a MSD de que redujera el precio del fármaco y lo hiciera "más accesible" para los 75.000 enfermos brasileños. Aunque la farmacéutica aceptó reducir en un 30 por ciento el precio, la propuesta fue considerada insatisfactoria por el Gobierno, que exigía un mínimo del 60 por ciento.
El ministro de Salud, José Gomes Temporao, ha afirmado que Brasil comprará un genérico de un laboratorio de la India que ya lo fabrica, y que el fármaco sustitutivo comenzará a ser distribuido en el país a partir del mes de septiembre. Gomes Temporao ha señalado también que la medida permitirá al país ahorrar unos 30 millones de dólares este año y unos 237 millones de dólares hasta 2012, fecha en la vence la patente de efavirenz.
El decreto firmado por Lula es una medida contemplada por el Acuerdo de Propiedad Industrial de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que señala que un país puede ignorar la legislación sobre patentes de medicamentos en casos de emergencia.
Por su parte, la norteamericana Merck Sharp&Dohme ha señalado a través de un comunicado que se siente "profundamente decepcionada" por la decisión del Gobierno brasileño de suspender la patente de la compañía y permitir la producción del medicamento como genérico.
Según la compañía, ha intentado "negociar de buena fe" con el Gobierno brasileño pero éste "ha rechazado" la oferta "justa" propuesta para el medicamento. De este modo, MSD ha criticado la decisión de Lula, advirtiendo de que ésta no es la mejor manera de garantizar los intereses de los pacientes brasileños y del resto del mundo. Además, la norteamericana advierte en el comunicado de la imagen negativa que esta medida tendrá sobre otras empresas basadas en la investigación, ya que esta "expropiación de la propiedad intelectual" podría frenar su interés por la investigación de enfermedades que afectan a países en vías de desarrollo, lo que "potencialmente" daña a los pacientes que puedan necesitar terapias innovadoras.
También la Federación Brasileña de la Industria Farmacéutica (Febrafarma) ha rechazado la medida, señalando que es "difícil" imaginar cómo el país pretende desarrollarse en esta área sin garantizar un ambiente económico adecuado. "¿Cómo el Gobierno pretende alcanzar su meta de producción local al optar por la mera importación de medicamentos?", ha manifestado la patronal.
La revolución de los genéricos contra el VIH/sida
La medida adoptada por Lula, la primera en la historia de Brasil, significa la violación de la patente de efavirenz, término que el Gobierno evita usar alegando que la ley sólo habla de "licencia" y que pagará a MSD un royalty. Sin embargo, es la primera vez que Brasil se otorga una licencia para un medicamento protegido por patente, aunque ya ha habido amenazas en 2001 y 2003, relativas a los antirretrovirales Viracept, de Roche, y a Kaletra, de Abbott. Hasta ahora son pocos los países que han dado este paso. Tailandia, Mozambique, Malasia e Indonesia se encuentran en la lista.
Coincidiendo con la medida del Gobierno brasileño, la fundación que preside el ex presidente estadounidense Bill Clinton ha anunciado que donará 100 millones de dólares (73 millones de euros) a dos fabricantes indios de genéricos, Cipla y Matrix, con el objetivo de reducir el precio de 16 fármacos contra el virus del VIH/sida en 66 países en desarrollo. Además, la Fundación Clinton ha anunciado un precio "reducido" para la "nueva generación" de terapias de primera línea, una única píldora diaria para el VIH/sida que combina los principios activos tenofovir, lamivudina y efavirenz.
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