Para la industria de la salud, todos los caminos conducen a Oriente |
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la edición completa del Nº: 461
Fecha de publicación: Domingo, 29 de Abril de 2007
B.D.
Mientras el crecimiento mundial del sector se mantiene "anémico" (en palabras de consultores de IMS Health), con una tasa de sólo el 6-7 por ciento en 2006, los mercados emergentes sacan ventaja a los ya consolidados. Es la tesis de un nuevo informe que concede al mercado chino una importancia crucial, en el presente, y con vistas al futuro. De la mano, la industria tiene en Japón un mercado clave en sí mismo, pero que puede servir además como banco de pruebas de los productos comercialmente más importantes.
El documento de IMS habla de un hallazgo para las compañías: una salida al "crecimiento, cada vez más plano, de los mercados tradicionales". Según sus datos, en los últimos cinco años la tasa de crecimiento de los mercados emergentes ha pasado del 5 al 31 por ciento.
Dentro de ese margen general, destacan como 'oportunidad estelar' China, que se mantiene como mercado al alza en el mundo de la salud y será la economía de mayor envergadura del mundo a la altura del año 2040.
Según plantean, "el crecimiento del mercado farmacéutico en China es sólido y tiende a mantenerse (17 a 18 por ciento). Su volumen en términos absolutos es de 14.000 millones de dólares (10.283.1000 millones de euros), con datos de 2006.
La previsión a cinco años es que ese mercado, ya de por sí considerable, duplique su tamaño y se convierta en el séptimo mercado farmacéutico del mundo en el año 2010.
A largo plazo, el crecimiento del PIB del gigante chino, más rápido en su crecimiento que los de Brasil, la India y Rusia, bien puede elevarlo a la categoría de mayor país del mundo en términos económicos. ¿Cuál es la cruz de la moneda en este panorama de oportunidad? IMS señala varias. Una de las más importantes es el conjunto de carencias intrínsecas del sistema sanitario chino, que dificultan la entrada al mercado de las compañías multinacionales de todo tipo.
La política gubernamental en la materia, claramente insuficiente, explica en gran medida un sistema en el cual los costes administrativos son cuantiosos y la calidad de la atención, escasa.
En cuanto a Japón, variable imprescindible en el cómputo de los siete grandes mercados farmacéuticos, con un valor de 57.000 millones de dólares (41.874.500 millones de euros) también está ganando protagonismo en la arena del medicamento. GlaxoSmithKline y Roche Holding AG han conseguido luz verde para el lanzamiento de sus superventas Advair (combinación de salmeterol más fluticasona DCI) y Avastin (bevacizumab DCI) recientemente, y han recibido del Gobierno nipón palabras de ánimo para acelerar el proceso de aprobación de sus productos en el futuro.
Si el procedimiento se implanta y se extiende a otras firmas, las farmacéuticas van a disfrutar de un mayor margen de actuación en el que es el segundo mercado farmacéutico del mundo.
La industria representa un 9,3 por ciento del volumen del mercado nacional, según la información de IMS. No obstante, el recorte de precios por orden de la Administración ha supuesto un escollo que, con la llegada de los nuevos medicamentos, bien podría sortearse.
Es un camino que, según parece, ya ha empezado a andarse, en vista de cifras como el incremento del 8 por ciento de la implantación de Glaxo en el país (860 millones de libras esterlinas, 1.261,96 millones de euros) y aproximándose al objetivo del millardo de libras.
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