Fecha de publicación: Domingo, 2 de Diciembre de 2007 VÍCTOR SAORNIL
El "Informe 2007 sobre Gasto Sanitario" recoge las medidas de la Consejería de Sanidad de Madrid para controlar el gasto. Estas medidas no contabilizan su repercusión en el sistema, pero destacan la influencia de las políticas dirigidas a asegurar la calidad y el uso racional de los medicamentos.
El mayor problema de la sanidad madrileña ha sido la puesta en marcha de la central de compras. Aunque se adoptó en 2006, y se estima que podía suponer un 10 por ciento de ahorro en el suministro de medicamentos, se creó un problema de competencias con la Junta Central de Compras dependiente de la Consejería de Hacienda. Ambas administraciones debieron concretar sus competencias para que la región iniciara una experiencia que pretende extenderse a la adquisición de productos sanitarios y no sanitarios de los centros de gestión dependientes de la Consejería de Sanidad.
El mayor control del gasto se ha conseguido mediante las políticas que aseguran la calidad y el uso racional de los medicamentos. Así, Madrid introdujo los objetivos de farmacia al contrato de gestión del Sermas, que incrementa el porcentaje de genéricos prescrito y modera la evolución del aumento del gasto por paciente.
Este plan estratégico de farmacia incide en la orientación a los resultados en las áreas asistenciales prioritarias desde el punto de vista asistencial; el apoyo a los profesionales y al desarrollo de la organización; la mejora de los procedimientos internos en la gestión de medicamentos y la eficiencia en el uso de los recursos.
También se ha desarrollado un programa de modernización de los procedimientos asociados a la prestación farmacéutica a través de las TIC y diferentes acciones para racionalizar el uso de medicamentos. La mejora de los sistemas de prescripción mediante la informática y los programas de formación, y la puesta en marcha del sistema de información Farm@adrid sobre gasto y uso de medicamentos han colaborado al control del gasto. Pero la receta electrónica aún se encuentra pendiente de desarrollo.
Por otro lado, en 2007 se establecieron incentivos a los profesionales médicos madrileños para reducir las demoras, mejorar la calidad asistencial y controlar el gasto. A este respecto, el de los profesionales, cabe destacar que se encuentra en periodo de evaluación la carrera profesional y la promoción profesional.
Por su parte, la Unidad de Evaluación de Tecnologías Sanitarias ha promovido la incorporación de nuevas tecnologías a través de la utilización de criterios de evidencia científica. Al respecto, el mayor problema ha sido compatibilizar los datos de otras regiones al existir sistemas de información diferentes. También se han desarrollado las guías de práctica clínica, los sistemas de información como base de datos poblacional, la base de datos sobre listas de espera o la historia clínica electrónica.
Madrid ha hecho hincapié en el aumento de los recursos de AP. Su programa para 2006-2009 prevé el incremento de más de 1.500 profesionales. Además, ha introducido un nuevo catálogo de acceso de pruebas diagnósticas para AP y la figura del especialista-consultor para reducir el número de derivaciones a la atención especializada.
De igual modo, la promoción de estilos de vida saludables se ha centrado en tres planes integrales (tabaquismo, riesgo cardiovascular y prevención de drogas.) y otros planes como el asma o la alimentación y nutrición.