Bristol-Myers se recupera después de pasar un mal año
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| Desde enero, las acciones de la compañía habían caído un 19% |
La acción de Bristol-Myers Squibb ha perdido en lo que va de año casi un 19 por ciento de su valor, mostrando una primera fase bajista, que abarcó todo el primer semestre, y un segundo periodo de ligera recuperación a partir de junio. Este grupo ha lanzado una oferta por el 83 por ciento que aún no controla en ImClone, operación que supondría un desembolso de 4.500 millones de dólares.
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L. DÍAZ
| ELGLOBAL
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la edición completa del Nº: 461
Fecha de publicación: Domingo, 31 de Agosto de 2008
La acción de Bristol-Myers Squibb (BMS) ha perdido en lo que va de año casi un 19 por ciento de su valor, caída superior a la que experimentó en este periodo la media del sector farmacéutico. Su comportamiento en estos meses presentó una primera fase, que abarcó todo el primer semestre, de marcado perfil bajista, continuando la línea de evolución de los últimos meses del pasado año. Sin embargo, a mediados de junio consiguió salir de esta senda y comenzó a recuperar lentamente posiciones, si bien en las últimas semanas ha tendido a estabilizarse, evolucionando actualmente en torno a los 22 dólares.
Sus resultados del segundo trimestre se pueden valorar positivamente, con un crecimiento del beneficio del 8 por ciento, mientras que los ingresos lo han hecho en un 16 por ciento. Cabe señalar que ambas magnitudes han superado las estimaciones que manejaba el mercado, lo que ha sido recibido con una subida de la acción de un 2 por ciento.
Detrás de este buen comportamiento se encuentran principalmente dos factores: un impacto favorable del tipo de cambio, motivado por la debilidad del dólar frente a otras divisas, así como el excelente comportamiento en el mercado americano de algunos de los productos estrellas de este grupo farmacéutico.
En este sentido, cabe destacar un crecimiento de Plavix, su primer fármaco por volumen de ventas, del 17 por ciento, que se acercó a los 1.400 millones de dólares de facturación (940 millones de euros). Otros productos destacados fueron Abilify (desórdenes bipolares), Sustiva y Reyataz (ambos destinados a combatir el sida), así como Baraclude (hepatitis B). También se debe resaltar la evolución mostrada por algunos de sus fármacos de reciente introducción, como Orencia (artritis reumatoide) e Ixempra (cáncer de pecho).
Como hecho relevante en los últimos meses sobresale la oferta lanzada por BMS para hacerse con el 83 por ciento que aún no controla en la farmacéutica ImClone. Esta operación se ha complicado a raíz de la discusión sobre los derechos futuros del fármaco sucesor de Erbitux, anticancerígeno comercializado conjuntamente con BMS en el mercado americano, y que ImClone considera que le pertenecen en exclusividad, lo que elevaría su valoración. Si BMS quiere evitar una larga disputa legal, es posible que se vea obligada a mejorar su actual oferta de 60 dólares por acción, precio que supondría una inversión de 4.500 millones de dólares (3.000 millones de euros). Para financiar esta compra la compañía ha comenzado a desinvertir en algunos negocios considerados no estratégicos.
En relación con su posible evolución futura, los analistas anticipan un comportamiento al alza, con una ganancia esperada en los próximos 12 meses en torno al 10 por ciento. Hay que tener presente que se trata de un valor que presenta un amplio margen de mejora, ya que cotiza más de un 70 por ciento por debajo de su máximo histórico, alcanzado en noviembre de 1999, cuando superó los 70 dólares.
Además, actualmente cotiza cerca de su mínimo de los últimos cinco años, situación que contrasta con un comportamiento más que aceptable de su cuenta de resultados.
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