Fecha de publicación: Domingo, 23 de Enero de 2005 redacción
La Conferencia Ministerial organizada en Helsinki por la Oficina Regional de la OMS ha sido el escenario elegido para acordar un compromiso: el de reforzar las políticas de lucha contra enfermedades mentales. Una responsabilidad firmada por escrito en la Declaración Europea de Salud Mental.
Los representantes sanitarios piensan ofrecer a los pacientes la posibilidad de implicarse en su autocuidado, promover una legislación que elimine su discriminación, promocionar la salud mental y desarrollar servicios comunitarios.
En España, alrededor del 1 por ciento de la población padece una enfermedad mental grave y crónica. Según la Encuesta de Discapacidades, Deficiencias y Estado de Salud, el 8,4 por ciento de los españoles sufre depresión, problemas de nervios o dificultades para dormir. Desde la Secretaría General de Sanidad, Fernando Lamata ha señalado "la importancia de luchar contra el estigma social, la necesidad de reforzar la atención comunitaria y las redes integrales de atención" con el fin de permitir un diagnóstico precoz y una rápida intervención. Según Lamata, "esta declaración sitúa a este tipo de patologías entre las prioridades de los sistemas sanitarios europeos".
El Ministerio, por su parte, tiene previsto analizar la situación actual de la salud mental en las distintas comunidades autónomas, evaluar los avances en planes regionales de salud mental y, además, diseñar líneas de trabajo conforme a lo establecido en la Declaración Europea.
Los países firmantes proporcionarán recursos suficientes para la salud mental y el desarrollo de sistemas de vigilancia de los problemas mentales que les afectan. Además, prometen apoyar el trabajo de las ONG y de las familias, e informar a la OMS sobre el progreso de la aplicación de esta Declaración.